enero 27, 2010

Cobarde...


Presumí de haber tomado una decisión, difícil, pero necesaria. Dos minutos después mi corazón latía preocupado porque había sufrido un accidente, lo atropellaron.

Fui al hospital y pasé todo el día a su lado, provocando risas, corriendo por lo que necesitara, preocupada, tomando su mano como si tuviera algo más grave que sólo los músculos inflamados.

Llegó la noche, y mientras lo ayudaba a cenar me preguntó, lanzando esa mirada enamorada que no ha dejado de brillar en cuatro meses, si ya se había terminado la magia para mí. No dudé, le dije que no, y le limpié la boca.

En este momento me odio...

enero 18, 2010

De mi felicidad y otros vicios poco probables.

Se lo dije al buen Pakito ayer, tengo severos problemas existenciales pero estoy feliz con ellos.

QUÉ RAYOS! De repente, salir de la rutina, volar, sentir la velocidad, el movimiento de cadera, sentir mis piernas temblar cuando regreso al suelo.

Hoy fue mi primer clase oficial para aprender a "controlarla", y aunque mi buen maestro gritaba una y otra vez "primero tú, después la moto", sentía dolor cuando la dejaba caer.

Uno, dos, tres golpes, una aleta rota y una quemadura leve fueron el precio por poder encenderla, arrancar a la primera, pasar a segunda, a tercera, dar la vuelta y frenar, no estuvo tan mal.

Con quién compartir esa sensación si a mis amigos no les importa [de hecho, no les agrada la idea], y si a Alguien le enfadaría porque alguien más me está enseñando???

Admito [porque necesito decirlo en voz alta], que inicié esto para salirme de la rutina, pero es diferente a sólo ir al cine dos días seguidos o a comer deditos de queso en lugar de alitas... se siente mejor.

enero 08, 2010

El sueño:

Creo que era la Taurus de Cynthia en el camino al Sabino, muy muy tarde, regresando de una fiesta en compañía de Wendy, Linda [?] y el primo [*o*] de Marco. En algún punto ellos ya no estaban, creo que desaparecieron cuando noté un rin en medio de la carretera y después una camioneta volcada a la orilla del camino.

La taurus se detuvo y yo me bajé. Habían tres señoras de edad avanzada, una era mi abuelita, otra era su hermana y a la tercera no la reconocí, claro que en el sueño no sabía quiénes eran. En cuclillas, junto al hueco que había dejado el rin de la cmaioneta, este chico cuyo rostro nunca vi, con el cabello un poco largo, al borde de las lágrimas porque no sabía qué hacer. Usando todo el ingenio que me proporcionan los sueños, logramos poner el rin, la "llanta de repuesto" que estaba también ponchada, y que no... no tenía rin, en el eje...

Subí a la taurus de nuevo [lo presumo porque reconocí la camioneta] y me fui, no sin antes decir que si sucedía algo más podían pasar a la unidad a buscarnos [a mi familia y a mí, no sé en qué momento apareció mi mamá].

Fin.

Supongo que me impresionó porque era de noche, porque ayudé a gente desconocida, porque las viejitas nunca se despertaron y porque él se veía desesperado. De soñar una fiesta pasé a cambiar una llanta, a sentir la misma preocupación que sentía el joven. No entiendo nada, y la verdad no quiero buscar información al respecto.