agosto 26, 2010
agosto 23, 2010
-esto parece un sueño-
Ok, aquí sucede algo raro...
Desde mi primer día, a la primera hora, siento que a todas estas personas ya las conzoco. Me siento en la matrix... o algo.
Desde mi primer día, a la primera hora, siento que a todas estas personas ya las conzoco. Me siento en la matrix... o algo.
Odio la escuela, capítulo II
Lunes de la segunda semana de clases. Salgo más temprano de lo usual, primer día de clases para la mayoría de los estudiantes... Maldito tránsito, lento a más no poder. Llego tarde y me quedo fuera, corro a la biblioteca e intento terminar mi tarea de Alimentos y Bebidas, no hay forma, no me entra la infomación en la cabeza...
Prefiero escribir un post, pero este teclado es demasiado ruidoso para mi taladreada cabeza... Haría mejor en ponerme a jugar sudoku, pero no, no lo hago, no quiero estar conmigo...
Quiero estar con mi cama, con mi frazada, con mis cojines, con mi pijama, durmiendo...
Despertar tarde, platicar con mi mamá, etcétera...
Eso pensaba camino aquí, el sentido de todo este circo, si es que lo tiene...
Pero también pensé en mis papás, en el chef Toño, en Oscar, en René, en Torres, en Deni, en Paco, en muuuuuuuuchas personas, que me apoyan, que no me apoyan, que se burlan, que me echan porras, que me admiran por estar intentándolo...
Y aunque no quiero matarme por ellos, quiero ser capaz de no intentarlo, sino de hacerlo... aunque me caiga de sueño.
Y ya, estoy molesta por haber llegado tarde, a partir de mañana deberá dormir afuera del metro C.U. quizá así llegue a tiempo, quizá no. Cuando tienes al D.F. en contra, no hay manera. No la hay.
Prefiero escribir un post, pero este teclado es demasiado ruidoso para mi taladreada cabeza... Haría mejor en ponerme a jugar sudoku, pero no, no lo hago, no quiero estar conmigo...
Quiero estar con mi cama, con mi frazada, con mis cojines, con mi pijama, durmiendo...
Despertar tarde, platicar con mi mamá, etcétera...
Eso pensaba camino aquí, el sentido de todo este circo, si es que lo tiene...
Pero también pensé en mis papás, en el chef Toño, en Oscar, en René, en Torres, en Deni, en Paco, en muuuuuuuuchas personas, que me apoyan, que no me apoyan, que se burlan, que me echan porras, que me admiran por estar intentándolo...
Y aunque no quiero matarme por ellos, quiero ser capaz de no intentarlo, sino de hacerlo... aunque me caiga de sueño.
Y ya, estoy molesta por haber llegado tarde, a partir de mañana deberá dormir afuera del metro C.U. quizá así llegue a tiempo, quizá no. Cuando tienes al D.F. en contra, no hay manera. No la hay.
agosto 18, 2010
Odio la escuela.
Regreso a clases...después de casi tres años de vacaciones. Veintitrés gloriosos años y en primer semestre de la licenciatura... miedo.
Primer día, primera hora, junta en el auditorio. Tanta gente y me concentro en enviar mensajes de terror a mi papá, quien se burla y me asegura que algún oso debo hacer... No pasa nada y en mi clase somos sólo once personas.
Platico con una chica, que habla todo el tiempo... es la típica chica que levanta la mano todo el tiempo para contestar, que quiere ser la jefa de grupo y quien va a sacar las copias, pero es "la mala", obvio...
Si supiera que guardar silencio y ver a la nada ayuda, lo haría, pero no, no ayuda, al contrario, sólo hace que seas la mamona, la amargada, la payasa, etcétera...
Segundo día. Hay más personas, el turno vespertino [cinco] amenaza con quedarse en el matutino. Las chicas me agradan, son más sociables, y hay dos que son muuuuy monas... Desayuno con tooodas las chicas del salón, excepto con la del primer día, es tan mala que no se junta con las fresas. Equis.
Este segundo día me agrada mucho más, las clases son más dinámicas y me animo a platicar y a participar...
Pero el tercer día casi me mata. Tengo asco, estoy mareada y cancelaron clases... maldita sea, no quiero volver a casa, me sentiría peor... Pero lo hago. Desayuno cereal, platico con mi mamá que está igual de histérica que yo y me siento a escribir un post para sacar el terror de mis primeros tres días de clase, de la, no sombría, sino negra perspectica que presentan los próximos cuatro años...
Primer día, primera hora, junta en el auditorio. Tanta gente y me concentro en enviar mensajes de terror a mi papá, quien se burla y me asegura que algún oso debo hacer... No pasa nada y en mi clase somos sólo once personas.
Platico con una chica, que habla todo el tiempo... es la típica chica que levanta la mano todo el tiempo para contestar, que quiere ser la jefa de grupo y quien va a sacar las copias, pero es "la mala", obvio...
Si supiera que guardar silencio y ver a la nada ayuda, lo haría, pero no, no ayuda, al contrario, sólo hace que seas la mamona, la amargada, la payasa, etcétera...
Segundo día. Hay más personas, el turno vespertino [cinco] amenaza con quedarse en el matutino. Las chicas me agradan, son más sociables, y hay dos que son muuuuy monas... Desayuno con tooodas las chicas del salón, excepto con la del primer día, es tan mala que no se junta con las fresas. Equis.
Este segundo día me agrada mucho más, las clases son más dinámicas y me animo a platicar y a participar...
Pero el tercer día casi me mata. Tengo asco, estoy mareada y cancelaron clases... maldita sea, no quiero volver a casa, me sentiría peor... Pero lo hago. Desayuno cereal, platico con mi mamá que está igual de histérica que yo y me siento a escribir un post para sacar el terror de mis primeros tres días de clase, de la, no sombría, sino negra perspectica que presentan los próximos cuatro años...
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