Desde hace tanto te venía construyendo.
Por el camino te formé de suspiros y deseos.
De buenas voluntades.
De sentimientos buenos.
Te proyecté sobre un camino incierto,
sin saber dónde iba a colcocarte la batería.
Sin conocer el sitio donde nos uniríamos.
Y sin ser un sueño -porque sabía que estarías en mi vida-,
alimenté de malas experiencias, de nuevos deseos,
de mi esperanza pisoteada el proyecto que tenía contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario