Me propuse terminar el cuento que te prometí, pero ya sabes cómo es eso de liberar al ser creativo. Después de dar vueltas decidí acostarme, leer un poco y beber uno de esos jugos de soya. No puedo crear algo de la nada, no soy capaz, pero a cambio, te regalo todos los deseos que guardo y todos los secretos que no te podré confesar de frente...
No hay comentarios:
Publicar un comentario